Damos por sentadas las cosas más simples de la vida. Como el sol y el aire que respiramos. Y no olvidemos el agua limpia.
Ese último detalle no ocurre por accidente. Las actividades biológicas, químicas y ambientales afectan a la calidad del agua que acaba saliendo de nuestro grifo.
Somos nuestros peores enemigos cuando contaminamos nuestros cursos de agua. Pero también puedes culpar a la naturaleza. La escorrentía agrícola hacia arroyos y ríos alimenta nuestras fuentes de agua potable. Esta escorrentía contiene materiales orgánicos que afectan a la pureza de esa agua.
La espectroscopía ayuda en el proceso de purificación.
En el agua hay muchos compuestos de materia orgánica disuelta de colores. Es importante saber con el tiempo cómo cambian estos compuestos y cómo pueden afectar la calidad del agua.
Las plantas de tratamiento de agua deben medir qué entra y qué sale. La espectroscopía es una herramienta poderosa que puede facilitar la medición de estos cambios. Estas instalaciones deben rastrear cómo cambian estos materiales a lo largo del tiempo cuando se unen físicamente a partículas o reaccionan con cuerpos orgánicos naturales en el agua. Los compuestos pueden materializarse en forma de bacterias, como en la interacción de una hoja en descomposición en la escorrentía. Los científicos están interesados en estudiar el destino y el transporte de estos compuestos, controlar su concentración y observar los subproductos de los mismos.
Las grandes plantas de tratamiento de agua cuentan con laboratorios analíticos y muchos de ellos están empezando a utilizar espectroscopía para detectar estos cambios. La espectroscopía de fluorescencia ayuda a identificar las concentraciones de sustancias en el agua. Las sustancias indeseables pueden eliminarse más adelante durante el proceso de tratamiento.
El innovador espectrómetro de fluorescencia y absorbancia Aqualog A-TEEM (Matrices de Absorción–Transmisión y Excitación-Emisión) de HORIBA mide tanto espectros de absorbancia como matrices de excitación-emisión de fluorescencia (EEM) para detectar materia orgánica disuelta de colores. Es el único sistema verdaderamente simultáneo de absorbancia-fluorescencia disponible. Es un método más rápido y económico para monitorizar los orgánicos, realizando sus mediciones en cuestión de segundos.
Aqualog puede analizar qué compuestos provienen del entorno natural o incluso de los efluentes industriales para plantas de tratamiento de agua. Los ingenieros de planta pueden controlar el proceso de tratamiento observando lo que contiene el agua. Los ingenieros pueden ajustar el proceso de tratamiento añadiendo o reduciendo productos químicos o cambiando el pH a la baja. Aqualog les ayuda en la toma de decisiones.
Tiene alguna pregunta o solicitud? Utilice este formulario para ponerse en contacto con nuestros especialistas.
